En el artículo de hoy, les quiero contar mi experiencia con el destete de mi pequeño de 2 años y como lo logré de una manera exitosa y sin llantos.

Bueno desde que estaba embarazada me propuse darle de mamar a mi bebé hasta que cumpliera los dos años.  Y la verdad lo disfrutaba mucho (excepto las noches que eran muy cansadas jaja). Creí que cuando mi bebé cumpliera los 3 meses dormiría más seguido por las noches y no se despertaría a tomar leche, pero no fue así, entonces pensé que cuando cumpliría los 6 meses y empezara con la alimentación dormiría más por las noches ya que se acostaría más lleno y tampoco fue así. En fin mi bebé siempre se despertó por las noches así se hubiera acostado lleno y cansado.  Al principio me sentía agotada, no estaba acostumbrada ya que es mi primer hijo, y con el tiempo me fui adaptando sin embargo el cansancio pasa la factura.

Cuando mi bebé tenía un año me pedía «eche» (así me decía cuando quería tomar de mi pecho) más que todo en la noche y por supuesto en la madrugada cuando se despertaba, pero conforme fue creciendo en lugar de dejar las tomas, se fue haciendo más intenso, pese a que por unos meses estuve trabajando a tiempo completo, y no lo veía durante el día, cuando  llegaba del trabajo se pegaba a mi hasta tres veces antes de ir a dormir, y los fines de semana que estaba con el, me pedía hasta en las mañanas.

Esa intensidad me fue agotando, ya que llegó el momento en que no podía verme sentada porque me pedía su «eche». 

Nunca estuve de acuerdo en dejar llorar a mi bebé, entonces casi siempre le daba su lechita cada vez que me pedía. Leí y veía videos para aprender como destetarlo y probé varias técnicas que quiero comentarles aquí, hasta que por fin ¡¡una me funcionó!!  Para mí fue una verdadera maravilla, ya que de verdad, no imaginaba como sería ese día, ¿Cómo mi bebé se dormiría sin estar pegado a mi pecho? ¡si era su única manera de quedarse dormido por las noches!

Aquí están las técnicas que utilicé, he de recalcar que todas las utilicé cuando mi bebé estaba por cumplir sus dos añitos:

  1. Disminuir las tomas, (eso traté de hacerlo después de que cumplió el año) y funcionó, le daba menos tomas en el día pero el no perdonaba su lechita para dormir…. Además conforme creció se alborotó y más bien hacía más tomas, a toda hora.
  2. Distraerlo: cada vez que me pedía, en lugar de negarle su leche, trataba de distraerlo y funcionaba sobre todo cuando alguien más estaba conmigo pero si solo yo estaba con el, era muy difícil, y  solo funcionaba de día, es decir siguió con su «eche» para dormir.
  3. Untarse los pezones: me puse miel de abeja (ya que mi bebé no es muy amante de lo dulce), vinagre de manzana, y sábila. Para mi sorpresa las tres le gustaron jaja.
  4. El cuento de la teta cansada: esto lo hice por varias noches, pero no funcionó, más bien me pedía más en el día ya que en el cuento, la teta le promete al niño que si la deja dormir, ella le dará leche en el día, así que terminé dándole en la noche, madrugada y en el día jajaja. 
  5.  Colocarse una curita: había leído y visto sobre esta técnica, y decidí ponerla en práctica, con mi pequeñito de 2 años y 10 días, tome una curita, (vendita o también en otros países les dicen tiritas) y me la puse sobre el pezón, decidí hacerlo durante el día porque en la noche estaría más cansadito. Pues resulta que en una tarde  llegó a pedirme su «eche» y le dije: – Te voy a contar, algo le pasó al pecho y ya no sale lechita, te voy a enseñar para que veas- , y le enseñé… Mi bebé hizo una cara extraña, una mezcla entre asombro e inconformidad, y con un dedito tocó y luego lo retiró lo llevé a la cocina y le dije que de ahora en adelante iba a tomar de la leche de caja de la vaquita y le puse un poquito de leche en su beberito y se lo tomó. Al llegar la noche le expliqué que se tenía que dormir mientras le cantaba y lo acariciaba, también le ofrecí su beberito pero lo rechazó con un rotundo «no»  y se logró dormir, claro después de haberle explicado de nuevo y haberle enseñado la curita en mi pecho, porque me pedía leche…En la madrugada fue un poco más difícil porque suele despertarse hasta 4 veces  como un recién nacido, con los ojos cerrados, llorando a gritos y  buscando mi pecho, sin embargo le explicaba nuevamente que ya no salía lechita y que tenía que dormir abrazadito y con canciones. y lograba que se volviera a dormir. Ya llevo varios días de hacerlo y ha sido un éxito. A partir del segundo día dejó de pedirme en el día y seguía despertándose en las noches,  pero a partir de la tercera noche ha dormido toda la noche sin despertarse.  Estoy súper contenta porque mi bebé lo ha asimilado súper bien y no lo he hecho llorar.

Estoy tan contenta que decidí compartir mi historia y espero que pueda ser de mucha utilidad a mamitas como tú que me lees. Les quiero compartir esta foto que me tomé hace unos días con mi pequeñito, en una de sus últimas tomas de leche.

En otro artículo quiero compartirles como hice con mi leche, porque se me hace muy largo el artículo para desarrollar este otro tema jaja, así que estén atentas a mi blog.

Recuerden dejar sus comentarios sobre su experiencia, así de paso ayudamos a otras mamitas que están desesperadas como yo.

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Un abrazo, Alejandra Umaña.

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